Sobre mí...
Soy una persona inquieta que disfruta sobremanera de la lectura y que, a fuerza de leer, ha terminado atrapado por los insólitos placeres de la escritura. La energía del punto cero es mi primera novela, mi flamante ópera prima.
Escribir es, en muchos aspectos, un viaje solitario que te enfrenta a tus deseos más íntimos y a tus peores demonios. Esta novela fue, durante años, mi gran ballena blanca. Mi obsesión por capturarla era tal que temí que terminase por consumirme, como le ocurriese al capitán Ahab en el grandioso relato de Herman Melville. Es fácil perderse en el laberinto del proceso creativo de una historia de semejantes proporciones, dedicando interminables horas a su perfeccionamiento, a menudo a expensas del propio bienestar personal. Tras más de noventa y siete mil palabras, no perdí ninguna pierna durante la aventura, pero está claro que el proceso me cambió; no soy el mismo que se plantó frente a la primera página en blanco.
He tenido la suerte del viajero incauto que, tras aventurarse por primera vez en las inciertas aguas de la creación de relatos, vuelve a puerto, trayendo consigo una captura muy preciada que desea compartir con el mundo.
